- Deja las ciruelas y las pasas en un bol de agua caliente durante 5 minutos en remojo.
- Tuesta las almendras y avellanas en una sartén sin aceite a fuego lento durante 3 minutos. Echa el azúcar y deja que caramelicen durante 1 minuto más.
- Escurre las ciruelas y las pasas. Corta las ciruelas y los orejones en dados pequeños.
- Mezcla bien todos los frutos secos en un bol grande.
- Atención a lo que viene ahora que son las claves para que esta receta te salga de 10: Con un cuchillo, realiza unos cortes en forma de rombo en la piel de los magrets.
Fríe, por el lado de la piel, en una sartén muy caliente durante 5 minutos a fuego bastante fuerte y retira la grasa poco a poco. Dales la vuelta y sigue friéndolos otros 4 minutos. Pasa los magrets a un plato y cúbrelos con papel de aluminio para conservarlos calientes.
- Limpia toda la grasa de la sartén y funde la mantequilla a fuego lento. Desglasa con la salsa Worcestershire y la miel, y deja que espese durante unos 3 minutos. ¡No dejes de remover durante estos 3 minutos!
- Por último, el emplatado. Corta los magrets en rodajas finas, salpiméntalos y cúbrelos con frutos secos. Sirve la salsa al lado, y, ¡listo para disfrutar!